¿Qué es el deterioro de cartera?
El deterioro de cartera es el reconocimiento contable de la pérdida esperada sobre los créditos otorgados. Bajo NIIF (específicamente NIIF 9 para entidades que la aplican) y bajo la circular contable de la Supersolidaria, las cooperativas deben calcular y registrar cuánto de su cartera probablemente no se va a recuperar.
No es una opción. Es una obligación contable que impacta directamente el resultado del ejercicio y el patrimonio.
El deterioro se calcula típicamente considerando:
- Días de mora del crédito.
- Historial de pago del asociado.
- Existencia y calidad de garantías.
- Probabilidad de recuperación según datos históricos de la cooperativa.
¿Por qué le importa a su cooperativa?
Porque el deterioro castiga el estado de resultados en el año en que se reconoce. Una cartera que se deteriora mal gestionada significa:
- Menos excedentes para distribuir a los asociados.
- Indicadores regulatorios debilitados frente a la Supersolidaria.
- Reducción del patrimonio técnico disponible para seguir colocando crédito.
Un punto de deterioro en una cartera de $5.000 millones son $50 millones menos de excedentes. Directo.
Escenario típico
Una cooperativa cierra el año con un deterioro del 9% de su cartera, frente al 5% del año anterior. El comité de riesgo pregunta qué pasó. Al revisar, se encuentra que:
- La cobranza interna no escaló los casos de más de 60 días a tiempo.
- Se acumularon 120 créditos en mora avanzada sin gestión jurídica.
- Nadie revisó la vigencia de los pagarés antes de que algunos prescribieran.
El deterioro no creció solo. Creció porque la cartera no se gestionó.
¿Qué debe hacer?
- Medir el deterioro por franjas para entender dónde se concentra el riesgo, no solo el porcentaje total.
- Correlacionar deterioro con gestión: qué porcentaje de la cartera deteriorada tiene gestión jurídica activa y cuánta está solo contablemente registrada.
- Intervenir los casos viables antes de que el deterioro se convierta en castigo y salga del balance.
- Presentar al consejo la cartera como activo en riesgo, no como un número contable más.
El deterioro se gestiona antes de que ocurra. Después, ya es patrimonio perdido.